Leasing

El pago a plazos se mueve entre la comodidad, la necesidad y el capricho puro y duro. Hay quien lo prefiere para no tener que hacer un gran desembolso inicial, quien necesita un smartphone (o el dispositivo que sea) de un precio que no puede pagar de golpe o quien simplemente por darse un capricho recurre a las financiaciones.

Pero cuando los operadores abrazaron el pago a plazos tras el fin de las subvenciones, llegó una vuelta de tuerca más: el leasing. Ahora ya no es que pago un teléfono en X plazos y me lo quedo, ahora pago X durante Y meses y pasado ese plazo devuelvo el teléfono. Yoigo lo implantó ya hace dos años, Movistar lo hará en unos días y Apple ya lo lleva a cabo en EEUU. Pero ¿tiene sentido y sobre todo, es rentable acceder a un smartphone mediante un sistema de leasing?

De las subvenciones al leasing

2012 fue un año en el que las telecomunicaciones cambiaron bastante en España. Esos operadores que nos tenían acostumbrados al smartphone “gratis” decidieron de repente que se acabó aquello,quien quisiese un móvil nuevo que se lo pagase a plazos, eso sí, con permanencia. Detrás de aquella decisión había una razón obvia, el incremento del precio de los smartphones.

Los teléfonos que hasta entonces “regalaban” los operadores podían rondar los 200 euros (por poner una cifra aproximada), pero empezaron a popularizarse los Android de gama alta y los iPhones, cuyos precios eran mucho más elevados. Por mucho beneficio que dejasen en las compañías las tarifas, el modelo ya no era sostenible.

El leasing de Yoigo explicado fácilmente

Entonces se pasó al sistema de pago a plazos, en el que en la misma factura se suma una cantidad fija todos los meses. Y llegó la vuelta de tuerca de Yoigo en marzo de 2013. Pensaron que todavía sería mejor idea poner un pago final que aliviaría el pago inicial o el pago a plazos y que sería opcional. Acabada la permanencia el cliente tendría opción a:

a) Devolver el teléfono, ahorrarse el pago final y elegir un nuevo teléfono de quererlo (no es obligatorio).
b) Hacer ese pago final y quedarse con el teléfono.

Una opción curiosa que Vodafone también adaptó a su manera con su Nuevo cada año, que añadía una cuota mensual adicional al pago a plazos a cambio de que el usuario pudiese cambiar de teléfono cada año. Por cierto, Vodafone retiró esta opción hace escasas semanas, aunque Yoigo sigue apostando por el leasing en sus dos tarifas más económicas.

Leasing: una herramienta útil para empresas

Pero antes de meternos a echar cuentas de la conveniencia o no de acogerse a un leasing, vamos a conocer en profundidad en qué consiste un leasing. El arrendamiento financiero (una de las formas de traducirlo al castellano) no es más que un contrato mediante el que el arrendador presta un bien (un teléfono en nuestro caso) al arrendatario, a cambio de una renta.

Al finalizar ese contrato existen varias opciones. Por un lado se puede extinguir el contrato, devolviéndose el bien prestado al arrendador, se puede prolongar el contrato o bien el arrendatario puede optar por quedarse con el bien definitivamente, a cambio de un precio que habrá sido pactado de antemano.

El leasing es una herramienta realmente útil para las empresas. Entre las ventajas de su uso está que las empresas pueden acceder a unos bienes o equipos sin tener que hacer grandes desembolsos (que podrían llevar a hacer ampliaciones de capital o a tensiones de tesorería), pudiendo renovarlos por nuevos y más modernos al acabar el contrato. Pero ¿es realmente útil el leasing para particulares?

¿Ahorro? Depende del pago final

Quien acceda a un leasing tiene que tener claro que lo hace para cambiar de móvil al final de la permanencia o del pago a plazos, caso en el que puede resultar rentable este sistema de acceso al terminal. Pero la rentabilidad de este método depende en gran parte del pago final, y lo vamos a ver con un claro ejemplo.

iPhone 5C con el leasing de Yoigo

Arriba tenéis una imagen que recoge el precio del iPhone 5c con Yoigo con ciertas tarifas. Vemos en la izquierda las condiciones de abril de 2014 y en la derecha las de enero de 2015. La diferencia es clara, ¿quién no se quedaría con un iPhone (mientras siga en buen estado) por 100 euros?Devolverlo y ahorrarse 250 euros de pago final podría tener sentido, pero es probable que aunque no lo queramos seguir teniendo, esos 101 euros se podrían obtener vendiéndolo en el mercado de segunda mano (ver ejemplo en eBay).

El caso de Yoigo es bastante curioso además. Meses atrás eran habituales los pagos finales que superaban los 100 euros, pero en la última revista del operador no hay ni un solo teléfono que tenga un pago superior a 99 euros. Parece claro que el leasing no funciona. Podía llamar la atención en su día, pero el miedo a tener que cuidar con mimo un teléfono durante 24 meses para devolverlo entero parece haber chocado con el leasing.

Siempre Nuevo de Movistar: 185 euros por tu iPhone 6S con dos años de uso

Y ahora que Yoigo tiene un leasing menos leasing, por así decirlo, llega Movistar y estrena su propio plan. En este caso se llama Siempre Nuevo y asegura un precio de recompra al adquirir un iPhone 6s o 6s Plus, que se descuenta de las mensualidades a pagar. El único ejemplo que conocemos hasta ahora es el del iPhone 6s, pero vamos a compararlo con el pago a plazos habitual:

Pago mensual (24 meses) Pago total Propiedad del teléfono
Con pago a plazos
28.23 euros
677.52 euros
Usuario
Con Siempre Nuevo
20.52 euros
517.48 euros
(incluye 25 euros de alta)
Movistar

Entre las dos opciones hay 160.04 euros de diferencia. Pero ¿cuál es la principal diferencia? Que con el pago a plazos el teléfono es tuyo, mientras que con Siempre Nuevo el teléfono tiene que ser devuelto al operador, que te ha hecho previamente un descuento de 185 euros (menos el alta en el servicio) por recomprarte el iPhone pasados dos años.

A simple vista puede resultar tentador pagar casi ocho euros menos al mes por hacerte con el teléfono, que tendrás que devolver al cabo de dos años, aunque si te paras a pensarlo tiene poco sentido. Los iPhones son los teléfonos que menos valor pierden en el mercado de segunda mano, por lo que si pasado esos dos años quieres cambiar de teléfono sería más rentable que lo vendieses por tu cuenta.

Solo tenemos que ir a eBay, buscar un iPhone 5S usado (ya pueden tener dos años) y comprobar el precio por el que se está vendiendo. Ahí vemos como se están vendiendo muchos por más de 300 euros, cuando Movistar está ofreciendo por el iPhone 6S 160 euros (185 euros menos los 25 euros del alta). Eso sí, lo que ofrece Movistar va en línea con lo que ofrecen distintas webs de recompra de móviles ahora mismo por el iPhone 5S, unos 180 euros.

Conclusión: solo si eres cuidadoso y hay ahorro

Hemos sacado números, analizado posibilidades para cambiar de teléfono… Pero todavía habrá quien se lo piense. El leasing es una herramienta de gran utilidad para las empresas. Les permite renovar equipos para que estos no se queden desfasados y además no tienen que realizar grandes desembolsos, que podría desequilibrar sus cuentas. Para un particular, en cambio, las ventajas son más reducidas.

Para un usuario de a pie el leasing puede ser muy cómodo, porque me olvido de tener que andar buscando un comprador para mi teléfono viejo. Voy a la tienda, me recogen el viejo y me dan el nuevo. Se acabó. Eso puede atraer a muchos clientes que no busquen complicaciones, pero también pueden estar haciendo un muy mal negocio.

El leasing es atractivo primero si el ahorro que ofrece es alto, porque si me voy a ahorrar 50 euros (como es muchas veces el caso en la oferta de Yoigo) me quedo con el teléfono y ya veré qué hago con él. Si se me plantea ahorrarme 200 euros, la cosa cambia. Y otro punto muy importante que no hemos tocado hasta ahora, los manazas.

Adiós teléfono adiós

Si no eres cuidadoso, si tus últimos teléfonos no te duran un abrir y cerrar de ojos ya sea porque te lo han robado, lo has perdido o se ha llevado más de un golpe mejor que no recurras al leasing, o al menos añádele un buen seguro. El operador te reclamará el teléfono entero y en buen estado y si no es así el leasing no te habrá valido de nada, tendrás que hacer el pago final.

La conclusión es esa: el leasing es cómodo y tentador, pero solo te merecerá la pena si cuidas con mimo los meses que te van a ceder el teléfono y si te supone un importante ahorro frente al pago a plazos habitual.

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